
AGOSTO 2010
Ha habido un cambio importante de la etiqueta adhesiva convencional, antes de papel o encolada, al sleeve, las fajas de polipropileno y el embalaje flexible. La tendencia cada vez más pronunciada apunta hacia los materiales de plástico flexible como el PET, el polipropileno, el polietileno, etc.
La evolución ha sido especialmente rápida en el sector de alimentación y bebidas. Asimismo, las aplicaciones de film multicapa, por ejemplo, que evitan el deterioro de los alimentos por factores externos, es otra de las tendencias; en los últimos años, los sistemas de envasado de alimentos han ido también evolucionando como respuestas a las exigencias de los consumidores en cuanto a caducidad, frescura, etc. Y las etiquetas han ido de la mano en ese cambio.
También es importante destacar la implantación en algunas grandes superficies de la etiqueta electrónica en los lineales, que en sus inicios se desarrolló con gran ímpetu, pero su alto coste y la incidencia de la crisis ha ralentizado su evolución; habrá que permanecer atentos a esta tendencia que en cualquier momento volverá a estar en primera línea.
Nos piden los cambios mencionados en cuanto a materias primas, sin olvidar la filosofía de toda la vida en este sector: calidad, precio y servicio, aunque últimamente estamos detectando que el servicio prima por encima de todo, porque las empresas, cada vez más, trabajan al límite de sus stocks. Además de las tendencias comentadas, se está introduciendo muy despacio la etiqueta activa e inteligente, también entran con mucha fuerza materiales biodegradables y la etiqueta antihurto que, poco a poco, se introduce en alimentación y bebidas alcohólicas.
Para Ovelar, S.A. el mercado principal es el de alimentación y bebidas, y detergentes, seguido en un orcentaje inferior del de cosmética, farmacias y textil, y notamos un incremento importante de demanda en la etiqueta antihurto o de radio frecuencia. Se ha demostrado que en las grandes superficies la llamada pérdida desconocida ha aumentado en los últimos tiempos en un alto porcentaje, por lo que cada vez más empresas optan por este tipo de etiqueta.
Nuestros clientes nos piden rapidez en las respuestas, las últimas innovaciones y tendencias, y la tecnología y capacidad suficiente para atender sus necesidades. Ovelar, S.A. en los últimos años ha experimentado una evolución hacia la impresión en plásticos y hemos apostado muy fuerte por este camino, que pienso es el futuro no tan lejano, sin olvidar nunca nuestras raíces y de dónde venimos: la etiqueta adhesiva, térmica y de producto siempre estarán presentes en nuestra fábrica.
Exigentes, podemos decir que todos; buscan rapidez, precio, imagen de su compañía y en cada sector que se cumpla con los requisitos específicos sanitarios o de preservación del producto. Muchas empresas pasan por nuestra compañía para homologarnos como proveedores, y también son muy celosas con sus etiquetas en cuestión de calidad, impresión, colores, registros ajustados al milímetro.
Este nivel de exigencia para nosotros se ha convertido en el día a día y nos gusta, porque nos sentimos más cercanos a nuestros clientes, que nos dan la oportunidad de colaborar estrechamente y trabajar juntos en grandes proyectos.
Las etiquetas activas e inteligentes, también las de radiofrecuencia, aunque ahora mismo tienen un coste elevado, las antihurto y la etiqueta electrónica.
Efectivamente, el coste es elevado en estos momentos, de manera que se introduce mejor en productos de alto valor: cosmética, bebidas, textil, etc. El futuro creo que lo tienen asegurado y garantizado, crecerá, sin ninguna duda, en relación a la economía del país; sólo es cuestión de tiempo.
El descenso del consumo mundial nos ha repercutido en una caída de la productividad en torno al 20%, pero empieza a recuperarse y a acercarse a los valores manejados anteriormente.
Destacar el crecimiento en etiquetas de sleeves, fajas y embalaje flexible, las cuales, a largo plazo, irán dando paso a la etiqueta activa e inteligente; apostar por la ecología y el medio ambiente en etiquetas y envasado, y tendrá un lugar privilegiado la etiqueta de radiofrecuencia y antihurto.
Y por supuesto, no a mucho tardar, se empezará a implantar la etiqueta electrónica en grandes superficies; les seguirán la pequeña y mediana empresa, aunque para ello, posiblemente tengamos que esperar un tiempo todavía…